ACREDITACIÓN DEL VIKTOR FRANKL INSTITUTE

ACREDITACIÓN DEL VIKTOR FRANKL INSTITUTE

sábado, 17 de febrero de 2018

MISIÓN Y LIDERAZGO EN EDUCACIÓN


Dr. José Martínez-Romero Gandos
A Coruña - Galicia - España
febrero de 2018



ABSTRACT:
          En Educación es importante la consideración de la Misión. La contribución al logro de los objetivos será eficiente si desarrollamos nuestra misión simple, claramente, en forma personal, comprometida. El asesoramiento de los expertos en Comunicación Social no debe ser “técnico”, “frío” o “resultado de una sucesión interminable de consideraciones teóricas”. Contribuirán con su experiencia para el desarrollo de una acción educativa proyectada sobre la comunidad, promoviendo la perfección del Hombre en función de valores éticos de solidaridad, responsabilidad social y  calidad de vida,  facilitando la armonía entre la autoridad y la libertad. Se desarrollan los conceptos de Autoridad y Liderazgo en un marco de cambio paradigmático del concepto de Misión.

  
           Una misión debe enunciarse en forma operativa, de lo contrario, será una mera declaración de buenas intenciones. Deberá  centrarse en lo que la entidad educativa y los docentes quieran alcanzar, de forma tal que todos sus miembros puedan decir “ ésta es mi contribución al logro del objetivo”.

           Esta declaración y aceptación de la misión es fundamental porque cambia totalmente la óptica para ver a la Educación. Es importante la adecuación de la misión a los objetivos de la gestión actualizada sin que por ello, al aplicarla, reformulemos las condiciones esenciales de la Persona necesarias para cumplir con la misma. Uno de nuestros errores mas comunes consiste en transformar la consideración de esta misión en un enmarañado conjunto de normas, procedimientos y controles que aparecen claramente confundidos en las reuniones de la clase dirigente y la constituyen en un “slogan” de buenas intenciones. La misión debe ser simple y clara. Nada tiene de impersonal y nunca cumple su finalidad sin la participación comprometida de los integrantes del equipo de trabajo.

La planificación de la actividad para el logro de objetivos está unida a un elemento clave del proceso que es la misión. El rediseño, actualización o idealización de la misión será algo más que una declaración de principios generales. Debería identificar lo que constituye la Educación.

El asesoramiento de los expertos en Comunicación Social en temas relacionados con la misión no debe centrarse en un proceder ideal, ni en una especialización técnica pero fría ni en una sucesión de interminables consideraciones teóricas.
  
En los ámbitos científicos y en el mundo que nos rodea hemos visto peligrar los principios fundamentales que nos distinguen como cultura. Existe una crisis de valores y observamos que lo material intenta imponerse sobre lo espiritual, el positivismo filosófico y político sobre el orden natural, lo científico y tecnológico sobre la moral y la posesión de bienes sobre el progreso digno del Hombre.

          Deberíamos contribuir con nuestra experiencia para el desarrollo de una acción educativa que se proyecte sobre la comunidad contribuyendo a la promoción y perfección del Hombre en función de valores éticos de solidaridad, logros en el marco superior de la responsabilidad social y calidad de vida respetuosa de la dignidad  de la Persona. La Ciencia y la Técnica tienen que estar al servicio del Hombre y no a la inversa. Ambos, docentes y expertos, debemos ser fieles a esta Misión.

¿Cómo podemos lograr estos propósitos en esta sociedad en crisis?

Debemos ajustar nuestra misión para afirmar, repetidamente, el concepto de Educación como entidad facilitadora del desarrollo de proyectos y valores. Una entidad que debe considerar la posibilidad de comunicación efectiva y afectiva entre sus miembros,  promover la reflexión sobre los valores y el sentido de la vida, no olvidar la integración psicológica y social y facilitar la armonía entre la autoridad y la libertad de sus integrantes.

        El término “autoridad” debe ser analizado según su etimología y aplicación verdaderas ya que muchos autores han distorsionado su dimensión y sentido. Su acepción universalmente aceptada radica en llevar a los que están bajo su tutela a la posibilidad de ser ellos mismos, de desarrollar su propia existencia en un crecimiento que le permita ser artífice de su proyecto personal. En su origen latino el término auctoritas designaba la fuerza que servía para sostener o aumentar algo y el auctor, el sujeto activo de esa auctoritas, era la persona que sostenía algo porque él mismo la había acrecentado. Su raíz originaria conservaba al verbo augere que significaba crecer. La auctoritas se concebía como el fundamento bondadoso del poder, nunca en su uso arbitrario. Sin esa autoridad, interna y externa, es imposible la garantía del bien personal y del propio crecimiento. Es imprescindible el ajuste de la Misión a esta consideración del concepto de Autoridad.

          En el desarrollo de su actividad docente los integrantes de la institución educativa pueden expresar su manera personal de sentir esta misión a través de una actitud:
a) de oposición sistemática porque han adquirido, pensando en su comodidad y economía, una posición segura en la organización  sin pensar  en la finalidad principal de la Educación que es la transformación y el desarrollo.
b) de comprensión por la necesidad de un cambio, pero que actúan como adherentes no comprometidos, esperando que alguien o muchos lideren este cambio paradigmático.
c) de disposición a liderar el cambio con habilidad y aptitud para lograr la adhesión de nuevos integrantes dispuestos a aceptar esta modalidad de la gestión.

¿Cuál es la oportunidad? La fruta esta madura ahora. Aquellos que estén dispuestos a  desarrollar una labor eficiente y a fundar su actividad de liderazgo centrada en principios serán los partícipes de la “revolución paradigmática” que señalara Kuhn.

          Las destrezas y aptitudes requeridas para estos papeles de líderes o de docentes con capacidad de promover el desarrollo, las herramientas y los métodos que puedan contribuir a perfeccionar esas destrezas y la distribución del poder en los diferentes cargos organizacionales requerirá de imaginación, perseverancia y diálogo para instaurar un cambio significativo en el paradigma actual de la Educación.


          En este cambio sistemico la jerarquía inadecuada, el cumplimiento imperfecto de la misión y el olvido de las características esenciales del ser Persona, empujará al desarrollo y aparición de nuevos líderes que estarán dispuestos a desarrollar su labor (misión) en un ambiente cooperativo, promoviendo una combinación singular con otros líderes, en  otros cargos, que sustenten estos mismos principios. 

          Las Autoridades que acepten llevar la Institución a una mejor gestión a través de la actividad de los grupos de trabajo deben tener en cuenta una serie de condiciones que deben ser especificadas en la primer reunión que se mantendrá con con los futuros integrantes de los equipos. 

          Por eso lo que se pretende hacer es generar un clima institucional propicio para lograr lo propuesto promoviendo relaciones cooperativas, destinando los recursos económicos necesarios, fomentando la seriedad y la responsabilidad, respetando el tiempo necesario para el proceso que se pretende iniciar, fijando metas a corto, mediano y largo plazo, transmitiendo una visión positiva (no exitista) del futuro de la institución educativa si se logra modificar el presente. Los integrantes deben estar dispuestos a generar nuevas modalidades de trabajo y aceptar los riesgos que ello comporta, favoreciendo la participación, promoviendo y apoyando el cambio.

          Deberán reunirse para crear un consenso que revierta la realidad imperante analizada y en proceso de cambio. Proponer la creación de un equipo de trabajo es una buena opción de cambio.

Condiciones a tener en cuenta para la constitución de grupos de trabajo:
  • Propuesta clara de cambio.
  • Comunicación clara de la propuesta.
  • Implicación de los integrantes de los equipos (verdaderos actores del cambio).
  • Evaluación de la motivación para el cambio.
  • Condiciones para adquirir nuevas destrezas que supone el cambio.
  • Previsión de  técnicas para analizar los procesos observables del grupo.
  • Previsión de proceso de aprendizaje y entrenamiento, si fuera necesario.
  • Intención clara de que lo que se intenta mejorar es la efectividad organizacional y no cambiar a los individuos.
          Los directivos y promotores de este cambio deben estar preparados para poner en marcha el programa y ser concientes de su responsabilidad. Toda persona que integre los equipos deberá, asimismo, ser conciente que:

  • Se siente cómoda compartiendo el liderazgo organizacional y la toma de decisiones con los otros miembros del grupo ya que prefiere trabajar en una atmósfera participativa.
  • El clima en la Institución puede tener algunos conflictos y se necesita una mayor participación y reflexión del staff para planificar en función de modificar esas condiciones.
  • Es necesario establecer de modo continuo una comunicación fluida con los integrantes como un grupo para afianzar el logro de las metas, favorecer la toma de decisiones y eliminar los problemas.
  • Necesita la buena voluntad, colaboración y experiencia de los participantes para resolver directamente los problemas críticos de funcionamiento de la Institución.
  • Es importante resolver las cuestiones críticas de su equipo para conformar un grupo profesional de conducción con posibilidad de llegar a delegar, es decir, de construir un grupo maduro.
  • Hay problemas que han estado presentes sin que se los enfrente y que, para resolverlos, se necesita de todos los miembros del grupo.


martes, 6 de febrero de 2018

CUESTIONARIO PROUST AL DR. JOSÉ MARTÍNEZ-ROMERO GANDOS

Marcel Proust, novelista, llenó un cuestionario cuando era adolescente que pasaría a la historia, con algunas modificaciones, como el "cuestionario de Proust". El cuestionario fue dado a Proust por su amiga Antoinette Faure, la hija del presidente de Francia, como parte de su "álbum de confesiones", algo así como un “test de personalidad” de la época.
La Revista Vanity Fair lo incorporó a sus publicaciones desde hace más de 20 años, interrogando a personas famosas. Sirve para conocer a cualquier persona y en este caso me fue solicitado por un amigo periodista. He aquí mis respuestas:

1. ¿Principal rasgo de su carácter?
La pasión

2. ¿Qué cualidad aprecia más en un hombre?
La solidaridad

3. ¿Y en una mujer?
La maternidad.

4. ¿Qué espera de sus amigos?
Nada y todo.

5. ¿Su principal defecto?
Excesiva preocupación por alcanzar mis objetivos.

6. ¿Su ocupación favorita?
Asistir al otro en su necesidad.

7. ¿Su ideal de felicidad?
Ser libre y responsable.

8. ¿Cuál sería su mayor desgracia?
Perder otro hijo o un nieto.

9. ¿Qué le gustaría ser?
Un ser, que en su ser, le va su ser.

10. ¿En qué país desearía vivir?
En el que vivo

11. ¿Su color favorito?
Rojo

12. ¿La flor que más le gusta?
La rosa

13. ¿El pájaro que prefiere?
La Calandria y muchos otros.

14. ¿Sus autores favoritos en prosa?
Alfonso R. Castelao y Viktor E. Frankl

15. ¿Sus poetas?
Federico García Lorca y Rosalía de Castro

16. ¿Un héroe de ficción?
Martin Fierro

17. ¿Una heroína?
María Pita

18. ¿Su compositor favorito?
Mozart

19. ¿Su pintor preferido?
Luis Seoane

20. ¿Su héroe de la vida real?
Los voluntarios que llevan agua, comida y medicinas a los niños en el mundo.

21. ¿Su nombre favorito?
Santiago

22. ¿Qué hábito ajeno no soporta?
La mentira y la soberbia.

23. ¿Qué es lo que más detesta?
La agresividad

24. ¿Una figura histórica que le ponga mal cuerpo?
Todo aquel que promueva la guerra o el odio.

25. ¿Un hecho de armas que admire?
La liberación de los pueblos latinoamericanos.

26. ¿Qué don de la naturaleza desearía poseer?
La resistencia ante el ataque del hombre.

27. ¿Cómo le gustaría morir?
Rodeado de mis seres queridos.

28. ¿Cuál es el estado más típico de su ánimo?
La Esperanza

29. ¿Qué defectos le inspiran más indulgencia?
Aquellos que no son fruto de la elección.

30. ¿Tiene un lema?
La vida vale la pena vivirla, aún en las peores circunstancias. (Frankl)




domingo, 28 de enero de 2018

THE MEANING OF LIFE

Everything can be taken from a man but one thing: the last of human freedoms to choose one's attitude in any given set of circumstances, to choose one's own way. When we are no longer able to change a situation we are challenged to change ourselves. Viktor E. Frankl.

By José Martínez-Romero Gandos



      Contrary to man in the past that kept traditions and ethical regulations to live by, men of today lacks instincts that they say to him what to do. Not knowing which way to take, the person can fall in the temptation of doing what the others do or wish to do (conformity) or what the others impose (totalitarianism). A third risk, however, is to develop what the well-known XX c., Viennese neurologist, psychiatrist and psychotherapist Viktor E. Frankl - creator of called Third School of Vienna: the Logotherapy - called noögenic neurosis.
     
     To differenciate noögenic neurosis from neurosis “in strict sense” is essential  for the conflicts that the former develops  are conflicts from concience, confrontation with values and intense existencial frustration. Can an existencially frustrated man be helped to find meaning in his life? It is widely thought that maybe it is too late in this globalized world in crisis, inmersed in existencial emptiness. However, Logotherapists among other mental health professionals, firmly believe it is never too late.

      Economic preassures, recession, structural poverty and crisis against growing existencial frustration arising from a consumer society  that is  success oriented, competitive, lacking in opportunities, especially in the area of work, demands not a globalized perspective but a holistic approach to help discover man´s true needs and provide for the development of his  essential condition: being  an individual. The key to avoid falling into existencial emptiness, profusión of addictions, increase of diseases of all types and wars is Solidarity. It is thus stated that  each person is unique and unrepeatable, free and responsable to choose about his future and self- trascendence, always and under any circumstance.

      Frankl would  say  that existencial frustration is not self-evident but latent. Existential emptiness is in larval stage and hidden behind several masks. One of them is depression. Not the one that arises from suffering, inability to provide food for their children or the loss of a beloved one; the one that comes from the realization of a life without meaning. The depression of the rich and powerful executives who despite being inmersed in intense social, cultural and sporting activities, to repress their will to meaning for the search of a lot of money and power.

      “The life of the common man as well as that of the one who suffers stills holds meaning IN SPITE OF EVERYTHING”  This is affirmed by Viktor Frankl who among other hard difficultties survived from 1942 to 1945 in several nazi concentration camps included Auschwitz and Dachau. According to his views the man is capable of transforming into service any situation that,, speaking humanly, does not have any exit. Man is able to transform a situation that humanly speaking  has no way out into service.

     Seeking for “healing“ under the care of another is essential. That   “another” can be brother, friend, son, partner. Often this company is the real springboard that gets man back into the meaning path. Trascendence of existence is accepted; suffering is overcome and hope is reclaimed. When this is not posible, when he cannot cope with these difficulties and redirect grief to someone or something to love, is necessary a contact with a doctor, a counsellor, a logotherapist, a psychologist or a religious man.

      Today´s challenge is to build a system in which solidarity is the centre. Such solidarity will not only prevent psychopathological problems arousing  from deep feelings of loneliness caused by this globalized society but also monitor the appearance of disturbed behavior that prevents  living life in its fullness and may alter social and family interaction.

     Getting a deep insight into the spiritual nature of a human being; relieving the distress of the finiteness of one life self-trascending; internalising that life is granted to be lived at full despite adverse circumstances and even in the worst moments, finding a new meaning according to ours values, may us help to move a step forward towards the reencounter with the meaning of life because, as previously I said, life always has it.

The autor is PhD. in Psychology, Logotherapist and direct disciple of the creator of the so- called Third School of Vienna: the Logotherapy: Dr Viktor E. Frankl

January 28th 2018

viernes, 19 de enero de 2018

COMENTARIOS SOBRE LA INALIENABILIDAD DE LA LIBERTAD DEL HOMBRE VISTA SEGÚN SÖREN KIERKEGAARD.

            Como a muchos autores, siempre nos ha preocupado definir y aplicar el concepto de libertad a la Psicoterapia. No es tarea fácil. En primer lugar se nos ocurre que la libertad es algo que no se puede enajenar, es parte de la esencia del ser que el hombre es y cuyo dominio o vivencia no puede traspasarse de un hombre a otro. Por ser considerada como algo fundamental opinamos que es un derecho que no puede ser legítimamente negado a una persona y de allí surge su inalienabilidad. Esta condición la hace irrenunciable. Pero inmediatamente se plantea la cuestión si alguien puede renunciar voluntariamente a ella y someterse a los mandatos de otra persona o deidad. Se afirma que no existe orden jurídica ni castigo que pueda privar al hombre de ese derecho.
            La libertad constituye uno de los Derechos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada por las Naciones Unidas en 1948 promoviéndose a partir de ella pactos internacionales para su respeto y custodia. Afirmaciones sobre los Derechos Humanos ya habían sido vertidas por el pensador inglés del S. XVII John Locke (1632- 1704) para asegurar que ninguna persona perteneciente a cualquier ideología, política o religión pudiera desprenderse de éste o cualquier otro derecho fundamental. Son afirmaciones de un autor que propugnó que nadie pudiera renunciar a sus propios derechos o vulnerar los derechos de otros “bajo ninguna causa”.

           Muchos años después (1813) nace en Copenhague Sören Kierkegaard, autor prolífico que trata en sus obras cuestiones religiosas, la naturaleza de esa fe cristiana y su ética pero también, en forma profusa, acerca de emociones y sentimientos que experimentan los individuos al enfrentarse a las elecciones que plantea la vida, es decir, a su libertad.
            Una obra de Kierkegaard que siempre me ha impresionado por la valentía con la defiende la necesidad de una revitalización de la vida espiritual con un llamamiento a la autenticidad, al compromiso con lo real, a una identificación de espiritualidad y existencia, enfrentándose a los filósofos y teólogos de la época mediante la exigencia del reconocimiento de los derechos individuales y el deber de la opción es el libro que escribe en 1843 bajo el pseudónimo de Johannes de Silentio titulado “Temor y Temblor” (2007c). Bucearemos en este libro para tratar de encontrar como justifica el autor el derecho inalienable de la libertad del hombre inclusive frente a las exigencias del Dios de los Hebreos.
            Muchos especialistas en Psicología desconocen la obra de Sören Kierkegaard. En el ámbito de la Psicología Existencial podemos encontrar referencias a este autor. Los estudios en los que se relaciona a Kierkegaard con la Psicología comenzaron en el siglo XX pero no siempre son conocidos en los cursos de formación especializados. Autores que han desarrollado magníficamente esta relación en Brasil son las Dras. Myriam Moreira Protasio (2013) y Ana Ma. López Calvo de Feijoo (2011, 2015) o por J.S. Martins (2010). Los autores harán hincapié en que la Psicología Kierkegaardiana se asocia a la fenomenología al rechazar el autor las categorías universales para comprender los tipos existenciales.
            Un acápite en la obra de Moreira Protasio (2013) cita a Kierkegaard cuando nos dice: “Psicología es lo que necesitamos y, sobretodo, el conocimiento experto de la vida humana y simpatía con sus intereses”
            Pero ¿quién es este autor que nos recomienda la necesidad de aplicar la Psicología al conocimiento de la vida humana?  Sören Kierkegaard nace en Copenhague el 5 de mayo de 1813 y muere en la misma ciudad el 11 de noviembre de 1855. Solamente 42 años de prolífica producción de obras de filosofía y teología. Se le considera el padre del Existencialismo, por hacer filosofía de la condición de la existencia humana, por centrar su filosofía en el individuo y la subjetividad, en la libertad y la responsabilidad, en la desesperación y la angustia, temas que retomarían Heidegger, Sartre y otros filósofos del siglo XX. Criticó con dureza el hegelianismo de su época y lo que él llamó formalidades vacías de la Iglesia danesa que le trajeron no pocas complicaciones a su vida. Estas complicaciones le llevaron a publicar muchas obras bajo seudónimo. Bajo uno de estos seudónimos, Vigilius Haufniensis publicó en 1844 El concepto de la angustia (2013), expresó que la Psicología debería ocuparse de la existencia humana, en sus diferentes expresiones, a partir de la angustia y la libertad.
            Es esencial para comprender la vida y obra de Kierkegaard la consideración de sus diarios que, a través de más de 7000 páginas, describen sucesos clave, meditaciones, pensamientos y observaciones de cada día. Entre sus obras principales encontramos algunos de estos textos:
(1843) O lo uno o lo otro (Enten – Eller)
(1843) Temor y temblor (Frygt og Bæven)
(1843) Cuatro discursos edificantes (Fire opbyggelige Taler)
(1844) El diario de un seductor (Forførerens Dagbog)
(1844) El concepto de la Angustia (Begrebet Angest)
(1847) Las obras del amor (Kjerlighedens Gjerninger)
(1849) La enfermedad mortal / Tratado de la desesperación (Sygdommen til Døden).
En castellano se han publicado casi todas sus obras (1994, 2006a, 2006b, 2006c, 2007a, 2007b, 2007c, 2009, 2010, 2011, 2012a, 2012b, 2013)
             Ejerció reconocida influencia en filósofos como Martin Buber, Martin Heidegger, Karl Jaspers, Gabriel Marcel, Jean Paul Sartre o Hans Urs von Balthasar entre otros. Influencia también en la literatura en autores como Jorge Luis Borges, Rainer María Rilke, Hermann Hesse o Franz Kafka, entre otros. 
            Kierkegaard también tuvo una profunda influencia en la Psicología y se puede considerar el fundador de la psicología cristiana y de la terapia y psicología existenciales. Entre los psicólogos y terapeutas existencialistas (a menudo llamados «humanistas») con reconocida influencia se encuentran Ludwig Binswanger, Viktor E. Frankl, Erich Fromm, Carl Rogers o Rollo May. Éste último basó su libro El significado de la ansiedad, basado en su disertación doctoral en la que desarrolla El concepto de ansiedad, de Kierkegaard. La obra de Kierkegaard (2012b)  La época presente, su último escrito, ofrece una interesante crítica a la modernidad. Debemos tener en cuenta que Kierkegaard desarrolla sus ideas y examina sus pensamientos a la luz de las doctrinas sobre la sociedad desarrolladas por sus contemporáneos Marx y Feuerbach. Un buen aporte sobre esta tesis es el que realiza en su libro Patrick Gardener (2002). 
               Una oportunidad brillante para comentar acerca del pensamiento de Sören Kierkegaard es la publicación del fascimil del libro de Jean Wahl  “Études Kierkegaardiennes” (1938). La publicación de este libro marcó un antes y un después en la filosofía francesa, introduciendo y difundiendo los conceptos de Kierkegaard. Abarca cuestiones de filosofía, de teología y de Existencialismo en general. Luego de la aparición de este libro muchos filósofos franceses comenzaron a tratar los temas incluídos por el autor danés. La comunidad filosófica reacciona inmediatamente a la publicación y en el mismo año A. de Waelhen lo comenta en la Revue Néoescolastique de Philosophie (1938).  Conoce muy bien a su autor, Jean Wahl (1888-1974) y comenta “Nous non nous étonnerons donc plus ni d'une érudition vraiment exceptionnelle ni d'une puissance de pénétration difficile à  dépasser.” (No nos asombraremos ni de una erudición realmente excepcional ni de un poder de penetración difíciles de superar.)
            Wahl comienza por una consideración biográfica y bucea en la formación filosófica profunda de Kierkegaard, señalando la influencia de Hegel sobre su pensamiento. Seguidamente nos informa que la influencia que el autor de La Phänomenologie des Geistes tiene sobre el despertar de Kierkegaard es fundamental. La reacción contra el espíritu del sistema hegeliano fue uno de los factores decisivos del anarquismo propio de nuestro pensador filosófico. Sin embargo, como es inevitable, por más radical que fuera esa oposición no  pudo erradicar todos los elementos del hegelianismo y Kierkegaard, finalmente, mantuvo en su pensamiento muchos rasgos que él se había propuesto combatir.
            La noción hegeliana de la mediación no es más que un medio de promover la inmanencia y el determinismo del pensamiento, afirma De Waelhen. Esta noción da por resultado la negación de la historia y, con esta negación, la realidad religiosa hecha esencialmente de trascendencia, de rupturas y de paradojas. El cristianismo de Heidegger será, antes que nada, la voluntad férrea de aprehender y vivir ciertas oposiciones radicales que el hegelianismo tentaba superar y que sólo tuvo éxito en la destrucción porque la lógica es necesariamente eleática y que "existir es estar fuera de". El hegelianismo, a juicio de Kierkegaard, no es nada más que la disolución de la persona y de la existencia en “el sistema”, a lo que él va a oponer la subjetividad existencial y la elección trágica del individuo. (De Waelhen (1938) pág. 303)
            La obra de Wahl también contiene, además de extractos del Journal de Kierkegaard, dos estudios que profundizan en las relaciones con Heidegger y con Jaspers. El segundo de estos estudios constituye una verdadera representación de los estudios de Jaspers y Heidegger.


Dr. José Martínez-Romero Gandos
A Coruña – Galicia – (Spain)


REFERENCIAS:
  • De Waelhen, A (1938) Revue Néoescolastique de Philosophie, Volume 41, Nº 58,  pgs. 302/308. Lovaine, edition de L’Institut Supérieur de Philosophie.
  • Gardiner, Patrick (2002) Kierkegaard: a very short introduction. Oxford University Press. U.S.A.
  • Goñi, Carlos (2013) El filósofo impertinente. Editorial Trotta, S.A. Madrid
  • Karufe da Rocha, G. (2016) A ética da liberdade en Kierkegaard. Uma contraposição entre as teses do Juiz Wilhelm e de Johannes o Seductor, Editora Fi, Porto Alegre, Brasil.

·       Kierkegaard, Sören (1994) Diario de un seductor. Ediciones Nuevo Siglo. Colombia

·   Kierkegaard, Sören (2006b) O lo uno o lo otro. Un fragmento de vida II. Trotta Editorial, Madrid.

·       Kierkegaard, Sören (2006c) De los papeles de alguien que todavía vive. Sobre el concepto de ironía. Trotta Editorial, Madrid.

·       Kierkegaard, Sören (2007a) Los lirios del campo y las aves del cielo. Trotta Editorial, Madrid.

·       Kierkegaard, Sören (2007c) Temor y Temblor, Editorial Losada, Buenos Aires.

·       Kierkegaard, Sören (2009) Ejercitación del cristianismo. Trotta Editorial, Madrid.

·   Kierkegaard, Sören (2010) Discursos edificantes. Tres discursos para ocasiones supuestas. Trotta Editorial, Madrid.

·     Kierkegaard, Sören (2011) Para un examen de sí mismo recomendado a este tiempo. Trotta Editorial, Madrid.

·       Kierkegaard, Sören (2012a) El Instante. Trotta Editorial, Madrid.

  • Kierkegaard, Sören (2012b) La época presente. Editorial Trotta. Madrid
  • Kierkegaard, Sören (2013) El concepto de la angustia. Alianza Editorial. Madrid.

·       Kierkegaard, Sören(2007b) Migajas filosóficas. El concepto de angustia. Prólogos. Trotta Editorial, Madrid.

  • Kostanje, M. (2011) Temor y temblor de Sören Kierkegaard. Cuaderno de Materiales nº 23. Pgs. 833/839. Visto en www.filosofia.net/materiales, el 15/06/2017.
  • López Calvo de Feijoo, Ana Ma.  & Protasio, M. M. (2011). Análise existencial: Uma psicologia de inspiração kierkegaardiana. Arquivos Brasileiros de Psicologia. 63(3), 72-98.
  • López Calvo de Feijoo, Ana Ma. et alts.(2015) Kierkegaard, a escola da angustia e a Psicoterapia. En PSICOLOGIA: CIÊNCIA E PROFISSÃO, 2015, 35(2), 572-583.
  • Martins, J. S. & Valls, A. L. M. (2010). Sobre o conceito de psicologia em Kierkegaard. Cadernos UFS de filosofia Ano 6 - Fascículo XII - Vol. 8 - Julho-dezembro/2010. Sergipe: Departamento de Filosofia da Universidade Federal de Sergipe. Acessível em:  http://200.17.141.110/periodicos/cadernos_ufs_filosofia/revistas/ARQ_cadernos_7/jasson.pdf.
  • Moreira Protasio, Myriam (2013) A Psicologia indicada por Kieerkegaard em algumas de suas obras. Trabajo presentado en el III Congresso Sul-Brasileiro de Fenomenologia & I Congresso Brasileiro de Psicologia & Fenomenologia, realizado en la Universidade Federal do Paraná (UFPR),  12/14 de agosto de 2013.
  • Paredes, Daniel (2010) Kierkegaard and the dialectic of faith. Filosof, fall 2010.
  • Sellés, J. F. (2012) La libertad según Sören Kierkegaard, Intus-Legere Filosofía, Universidad de Navarra, Pamplona, España. Vol. 6, Nº 1 pg.2.
  • Wahl, Jean (1938) Études Kierkegaardiennes – Digitalizado por  Internet Archives,  con fondos de Ontario Council  of University Libraries y el aporte de Internet Archives. Edición original Fernand Oubier. París. 2009. https://www.academia.edu/10281379/%C3%89tudes_Kierkegaardiennes_par_Jean_Wahl

domingo, 31 de diciembre de 2017

¡FELIZ AÑO 2018!

Deseamos a todos nuestros lectores un Feliz Año Nuevo 2018 y la esperanza de continuidad en nuestra comunicación que trataremos sea efectiva.
Estamos abiertos a la comunicación con ustedes.
Los saluda
Dr. José Martínez-Romero Gandos
jmrsentido@gmail.com

domingo, 22 de octubre de 2017

UTILIZACIÓN DE MÁSCARAS EN EL PROCESO TERAPÉUTICO. Teoría y práctica desde un enfoque humanístico-existencial

PUBLICADO EN:  http://alpepsicoterapiaexistencial.com/ojs/index.php/RLSE/article/view/49/pdf
Revista Latinoamericana de Psicoterapia Existencial UN ENFOQUE COMPRENSIVO DEL SER. Nº15 . Año 2017

Autor: Dr. José Martínez-Romero Gandos
A Coruña - Galicia - España

RESUMEN
Encontramos en la Literatura abundantes ejemplos del uso de la “máscara” para expresar contenidos, inseguridades, conflictos, ocultamiento y perturbaciones en el desarrollo de la obra y en sus personajes. Las referencias al simbolismo o utilización de las máscaras en Psicología son más escasas. Bucearemos, en primer lugar, en las referencias literarias y artísticas para ir acercándonos luego a las psicológicas, enfocando nuestro análisis desde un enfoque analítico-existencial. Para concluir esta presentación describiremos, brevemente, nuestra experiencia en la realización de talleres para explicar y discutir sobre este tema y un acercamiento a su uso en psicoterapia.
PALABRAS CLAVE: Máscaras, Literatura, Arte, Psicoterapia, Análisis Existencial.

ABSTRACT
We find in the Literature abundant examples of the use of the "mask" to express contents, insecurity, conflicts, inautenticities and disturbances in the development of the work and in its characters. References to the symbolism or use of masks in Psychology do not appear frequently. We will seek, first of all, in the literary and artistic references so as to approach the psychological ones, focusing our analysis from an analytical-existential approach. To conclude this presentation we will briefly describe our experience in conducting workshops to explain and discuss this topic and an approach to its use in psychotherapy.
KEYWORDS: Masks, Literature, Art, Psychoterapy, Existential Analysis.

RESUMO Na literatura encontramos muitos exemplos do uso da "máscara" para expressar o conteúdo, a insegurança, conflitos, ocultação e os distúrbios do desenvolvimento da trama e seus personagens. Referências ao simbolismo ou uso de máscaras em psicologia são escassos. Vamos mergulhar, no inicio, referências na obra literária e artística para ir depois de se aproximar o psicológico, focando nossa análise a partir de uma abordagem analítica-existenciais. Para concluir esta apresentação, vamos descrever brevemente a nossa experiência na realização de cursos para explicar e discutir esta questão e uma abordagem para usar em psicoterapia.
PALAVRAS-CHAVE: Máscaras, Literatura, Arte, psicoterapia, análise existencial.



INTRODUCCIÓN
 La contingence n'est pas un faux-semblant, une apparence qu'on peut dissiper ; c'est l'absolu, par conséquent la gratuité parfaite. Tout est gratuit, ce jardin, cette ville et moi-même. Quand il arrive qu'on s'en rende compte, ça vous tourne le coeur et tout se met à flotter. J. P. SARTRE (1938)
          Encontramos en la Literatura abundantes ejemplos del uso de la “máscara” para expresar contenidos, inseguridades, conflictos, ocultamiento y perturbaciones en el desarrollo de la obra y en sus personajes. Las referencias al simbolismo o utilización de las máscaras en Psicología son más escasas. Bucearemos, en primer lugar, en las referencias literarias y artísticas para ir acercándonos luego a las psicológicas. Para concluir esta presentación describiremos, brevemente, nuestra experiencia en la realización de talleres para explicar y discutir sobre este tema y un acercamiento a su uso en psicoterapia.
          En la cita del acápite Sartre (1938) nos dice que: “La contingencia no es una máscara, una apariencia que puede disiparse; es lo absoluto, en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo. Cuando uno llega a comprenderlo, se le revuelve el estómago y todo empieza a flotar... eso es la Náusea”. Tal vez este concepto de contingencia es uno de los varios que el autor describe para avalar su concepto de la gratuidad insistiendo en la ausencia de sentido, proyecto o necesidad que el mundo tiene sin nuestra existencia. A esta experiencia originaria del ser Sartre (1938) la denomina “la náusea”, un absurdo de la existencia característico de su filosofía. Su frase característica es estamos arrojados a la existencia, nuestra presencia en el mundo no responde a intención ni necesidad alguna, carece de sentido, la vida es absurda, el nacimiento es absurdo, la muerte es absurda”.
          Esta pura facticidad como uno de los rasgos de la realidad coloca a Sartre en una línea empirista pero destacando las consecuencias existenciales de este hecho. En una línea totalmente opuesta a ésta la filosofía tomista indica que todas las cosas finitas son contingentes pues constan de la composición metafísica esencia/existencia. Con esta afirmación, Tomás de Aquino quiere señalar el radical carácter indigente de las cosas finitas, el necesitar inevitable­mente de otras cosas para existir y para ser lo que son. Santo Tomás cree que es precisamente esta falta de fundamento en su ser lo que exige que exista un ser necesario, al que llama Dios.
          Una y otra teoría bucean en la existencia del Hombre y señalan de diversas formas la angustia que esta contingencia provoca para dar sentido a su vida, la fragilidad que este sentimiento provoca y la posible huída por el camino de la inautenticidad, es decir, encontrando salida en la máscara.
          Un acápite para esta presentación bien hubiera sido acertado: “El hombre de mundo está entero en su máscara. Como casi nunca está solo consigo mismo, es un extraño para sí y no se halla a gusto cuando se ve forzado a entrar en su interior. Para este hombre lo que él es no es nada, lo que parece es todo.” J.J. Rousseau (1969)
          En este trabajo desarrollaremos conceptos relacionados con la fragilidad de la existencia sin sentido y describiremos desde diversos ángulos la inautenticidad que la angustia por esa fragilidad provoca representada en la utilización de “máscaras” como objetos propiamente dichos o manifestaciones del ser del hombre en ese mundo que oculta tras “una máscara”.
REFERENCIAS LITERARIAS, TEATRALES, CINEMATOGRÁFICAS Y ARTÍSTICAS
          Trataremos de ejemplificar con referencias a la literatura, el teatro, el cine, la pintura o el arte en general y más tarde nos adentraremos en las consideraciones psicológicas que creemos se sostienen desde la Analítica Existencial y la Logoterapia frankleana.
          En la literatura castellana podemos remontarnos hasta “El Quijote de la Mancha”. Según analiza convenientemente Morán Martín (2000) en la segunda parte Sansón Carrasco, personaje cervantino que hace su aparición en la segunda parte de la obra publicada en 1615, cumple un rol trascendental en el desarrollo de los acontecimientos. En un ardid tramado junto con el cura y el barbero, decide representar el papel de caballero andante con el único propósito de vencer a Don Quijote y así, bajo las reglas de caballería, obligarlo a retirarse para que pueda ser curado de su aparente locura.
          Para cumplir su propósito el personaje Sansón Carrasco se viste con una gran capa cubierta con aplicaciones de pequeños espejos y se hace llamar para esa batalla “El caballero de los Espejos”. No logra su propósito. Insiste más tarde bajo el seudónimo de “El caballero de la Blanca Luna” aprovechando las alucinaciones del Quijote y pretendiendo, luego de vencerlo, que regrese a su casa y olvide sus “ensoñaciones”. Al prometer este propósito Don Quijote perderá todo interés por la vida y se abandonará para entregarse a los brazos de la muerte.
          En lugar de usar las máscaras propias del teatro griego para expresar sentimientos y emociones, Sansón Carrasco recurre a los disfraces. Esas máscaras o disfraces llevan la intención de arrebatar a Alonso Quijano, el hombre de la Mancha, de las garras de la locura y retornarlo a la cordura que perdiera años atrás. Como sabemos los pocos que leímos enteramente al Quijote en nuestra adolescencia, los resultados no siempre fueron “un éxito terapéutico”. Un trabajo de Luis Quintana Tejera (2005) completa este análisis enriquecedor para comprender el sentido de “la máscara” en la literatura.
          En ocasiones, las máscaras son utilizadas para el montaje de obras de teatro en las que los personajes reflejan intensos conflictos psicológicos y sociales. Así en           Las moscas, una obra de teatro escrita por Jean Paul Sartre (1943), se recrea el mito de Electra y su hermano Orestes buscando vengar a Agamenón, su padre muerto en manos de Clitemnestra y Egisto. Del decorado, vestuario y máscaras de la primera puesta en escena en 1943, se hizo cargo el artista francés Henri-Georges Adam. La escena estaba enmarcada por dos estatuas de cuatro metros de altura. La escena se ubica en Argos pero el autor intenta reflejar la Francia de la ocupación y otorgarle a Electra la condición de paradigma de integridad moral, quien se niega a negociar sus principios, a la manera de aquellos que eligen asumir una existencia auténtica, a aquellos seres que como el filósofo francés se proyectan en la búsqueda de un humanismo ateo, que ellos mismos representan; ella no pacta con la corrupción; ella insiste en su deseo de justicia, libertad y felicidad, aunque ello la enfrente con el absurdo.
          En la novela La náusea” Sartre (2011) deja el mensaje: “Lo esencial es la contingencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la necesidad Existir es estar ahí, simplemente; los existentes aparecen, se dejan encontrar, pero nunca es posible deducirlos. Creo que hay quienes han comprendido esto. Sólo que han intentado superar esta contingencia inventando un ser necesario y causa de sí. Pero ningún ser necesario puede explicar la existencia: la contingencia no es una máscara, una apariencia que puede disiparse; es lo absoluto, en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo. Cuando uno llega a comprenderlo, se le revuelve el estómago y todo empieza a flotar... eso es la Náusea”
          Observamos, una vez más, como es rechazada la máscara como un recurso para ocultar la realidad, como un invento para superar las contingencias de la existencia, que lleva al personaje central a sentir “náuseas” cuando comprende su realidad.
          En 1961 Sartre escribe un largo Prefacio a la obra de Franz Fanon (1961) “Los condenados de la tierra”. El título original, Les Damnés de la terre, proviene del primer verso de La InternacionalDebout !, les damnés de la terre ! / Debout ! les forçats de la faim! (¡Arriba, parias de la tierra! / ¡En pie, famélica legión!). Para Sartre “Los condenados de la tierra” implica el significado ontológico del “no ser”; este concepto es desarrollado por Fanon (1952) en "Piel negra, máscaras blancas”, libro que según Sartre es “la negación de la negación del negro”. Otra vez “la máscara” para denunciar aquí la colonización como la negación sistemática del otro, una decisión furiosa de privar al otro de todo atributo de humanidad. Y serán ésos, los sometidos, que no constituyen una “clase revolucionaria” sino el proletariado rural los que “desenmascararán” al “hombre blanco” y promoverán la descolonización.
          Sartre utiliza constantemente referencias a “la máscara”. Su atribución a aquellos que actúan de mala fe la realiza para mostrar como esas personas intentan salvar su conciencia sin reconocer su caída en la tentación de los deseos incoherentes, protegiéndose con la expresión de sofismas “baratos” que pretenden mantener “la mascarada” ante sí mismo. Señalando a un pederasta nos transmite su relato en el momento de ser cogido “in fraganti”: “¡Oh señor agente, es verdad, tuve relaciones con aquél chico, pero ese no soy yo, sino sólo mi conducta, no tiene nada que ver conmigo!”. Esta declaración lo expone a la mirada de los demás, expone sus actos y tiene que someterse a su juicio. Importancia de la mirada que desnuda, desenmascara a través de los ojos de los otros que tiende u obliga a volvernos auto-concientes, con vergüenza, no dejándonos escapar a esa mirada. La mirada del otro expresa, claramente, “tú eres lo que dice de ti la manera en que hablas y te comportas”. Incluso si hablas de una forma y actúas de otra, entonces eres un hipócrita”. Son conductas que “hacen hablar a la máscara”, no son manifestaciones auténticas. Son manifestaciones de una esencia oculta que “conoce” el verdadero alcance de esa conducta pederasta.
          Estos conceptos están magníficamente expresados por Sartre (2004) en su obra de teatro “Huis clos” (A puerta cerrada), estrenada en 1944, que ha puesto al alcance del público la importancia de la mirada del otro para “desenmascarar”. Luego que los personajes, uno a uno, fueran perdiendo el control de esa “máscara” y se mostraran tal cual eran en esencia, el autor nos ofrece la sentencia que ha recorrido los tratados de filosofía existencial: “El infierno siempre son los otros”.
          El cine también se ha ocupado del tema de la máscara. Peter Bogdanovich dirigió en 1985 el drama “Mask” que fuera interpretado por Cher, Sam Elliot y Eric Stoltz en el que se muestra la historia de un adolescente con una grave deformidad facial. El adolescente deberá tratar de vivir normalmente, asediado por las circunstancias que trae su estado de salud para si mismo y para la sociedad.
          Recordamos, asimismo, la producción norteamericana de 1994 dirigida por Chuck Russell “La Máscara” como adaptación del cómic del mismo nombre e interpretada por Jim Carrey y Cameron Díaz. El personaje central encuentra una máscara Loki que lo transforma en un superhéroe que puede modificar la realidad. La máscara induce al personaje a colocársela y esto provoca que se desinhiba y muestre aspectos ocultos de su personalidad. Lo importante para nuestra visión psicológica de aquellos que “usan” una máscara es que, aunque pretenda expulsarla de su vida, ésta aparece una y otra vez para que continúe su uso. Se suceden numerosas acciones fantasiosas y casi delictivas, salvamentos heroicos y persecución de delincuentes,  coincidiendo con sucesivos intentos del personaje de deshacerse del artefacto. Solamente con la ayuda de su enamorada logra quitarse, definitivamente, la máscara pero ésta es recogida por otro personaje, dejando abierto el “eterno retorno” a la superficialidad de una vida inauténtica en una secuela fílmica del 2005 de fácil olvido.
          Cuando hablamos de máscaras  una de las asociaciones más comunes es asociarlas con el teatro. Si bien en el origen de los tiempos eran usadas para rituales o danzas ceremoniales es con los griegos donde se desarrolla su uso, primariamente para solucionar la participación de un solo actor representando distintos personajes y luego para dar vida a numerosos personajes actuando simultáneamente. En Roma se sigue la tradición pero al no contar un actor con la posibilidad de variar los gestos la solución encontrada fue la realización de una máscara de doble cara sujeta a una varilla que podía mostrar dos gestos diferentes a voluntad del actor. En el Medioevo la técnica de actuación ya no necesitó de máscaras excepto en ciertos personajes (las mujeres no actuaban por prohibición eclesiástica) en las que el actor usó media máscara, tan usada por la Commedia Dell’Arte. En China o Japón aún hoy se usan máscaras como piezas fundamentales de su razón de ser, con muchas categorías y arte en su realización.
CONSIDERACIONES GENERALES
          Como vemos, la utilización de máscaras por parte de la humanidad es un recurso que se utiliza hace siglos con diferentes intenciones y objetivos.
          Las opiniones sobre su uso en el campo de la Psicoterapia son muy variadas. Pero todas advierten de la necesidad de hacer uso de ellas por parte de profesionales cualificados que conozcan no solamente acerca del proceso psicoterapéutico sino también tengan en cuenta los riesgos de su uso en determinadas patologías.
          En la bibliografía encontramos referencias al Dr. Henri Saigre (1986a-1986b) como fundador de la mascoterapia y co-fundador del Movimiento de Arte Terapia quienes organizaron una formación específica en terapia por el arte y psicoterapia relacional. El autor también es actor, director y escritor. Otra de sus obras es el Manual de Arte Transformacional.
          Otra referencia es la Dra. Cathy Malchiodi (2017) quien, durante casi todo el año 2010 publicó en “Psychology Today” una serie de artículos donde hablaba de las 10 mejores técnicas de arteterapia. Esta autora también señala la necesidad de realizar los tratamientos por parte de personal especializado. Hace hincapié en que el cliente debe participar activamente y propender a desarrollar acciones creativas con las máscaras. Como nosotros, opina que un buen psicoterapeuta o terapeuta de familia debe estar siempre pendiente de la innovación y la adaptación creativa de técnicas. Esos buenos psicoterapeutas saben que, para muchos pacientes, ninguna técnica es necesaria si el cliente es capaz de expresarse creativamente sin la dirección profesional. “La técnica al servicio del hombre y no el hombre a merced de la técnica”.
          También encontramos muchos trabajos presentados en Congresos. Cinco de ellos, sucesivos, han tratado el tema de la utilización de máscaras bajo el auspicio de la Universidad Nacional de las Artes en Buenos Aires, el último realizado en noviembre de 2015 (V Congreso Latinoamericano y III del Mercosur de Arte Terapia). También damos cuenta que en Granada, España, en marzo de 2017 se realizó el III Congreso Internacional de Investigación y Docencia de la Creatividad. CICREART 2017 donde una de las temáticas fue Psicología y Creatividad.
          Asimismo, las redes de comunicación virtual actuales han tomado este tema de las máscaras con interés y en sus páginas web se reproducen fotografías de todo tipo de objetos-máscara en las diferentes culturas y naciones y explicaciones sobre aspectos psicológicos que se consideran relativos al ser del hombre.
          La máscara es todo aquello que oculta nuestra verdadera forma de ser tanto a los demás como a nosotros mismos.  Es el conjunto de autoengaños, justificaciones, mentiras, que me digo a mi mismo, que me hago creer a mí mismo, para no ver la realidad de las cosas. Se suelen utilizar dos términos similares: careta y máscara, sin embargo existen matices entre ambos. La careta es exclusivamente para cubrir el rostro, mientras que la máscara puede cubrir todo el cuerpo.
          También la máscara es el conjunto de actitudes, que proyectamos a los demás y que ocultan nuestra verdadera forma de ser. Por lo general se refleja en nuestra personalidad de una manera contraria a lo que se trata de ocultar.
          La máscara nace debido a que no queremos ver la realidad de las cosas, no queremos mostrar la realidad de lo que somos, así que sencillamente la ocultamos con una apariencia.  Los seres humanos somos frágiles ante la majestuosidad de la vida y todos sus sucesos. Muchas veces suceden cosas que son nuestra responsabilidad, pero que no queremos enfrentar, así que como siempre, tomamos el camino más fácil y nos mentimos a nosotros mismos.
          En la bibliografía especializada se hace referencia a varios mecanismos de defensa que solemos utilizar frente a esa fragilidad de la existencia que nos angustia y nos paraliza. Son el autoengaño, una forma de no asumir las consecuencias o responsabilidad de actos propios, convertir el defecto en virtud, la auto negación que tiene el matiz de la negación de hechos o sentimientos, la auto justificación como habilidad de llenar el mundo de escusas sobre nuestro ser o conductas y, finalmente, la falsa forma de presentarse ante los demás o inautenticidad.
          La dificultad de descubrir por sí mismos la calidad o características de nuestras máscaras no debiera ser inconveniente para iniciar el proceso y enfrentarlas, es decir, “sacarlas a la luz, al frente”.        
          Los griegos llamaban “prosophon” a la máscara. En su teatro, en el que los actores eran hombres, cuando representaban papeles de dioses, animales, demonios o seres humanos solían cubrir sus rostros con máscaras. Esto sucede de la misma forma en muchísimas culturas, tanto antiguas como actuales y en todos los continentes.
Sin pretender desarrollar aquí una descripción de la teoría de C. G. Jung (1875-1961) respecto al tema que estamos tratando diremos que este autor llama Persona a una parte de lo consciente con contacto real con el mundo exterior y con todos los estímulos que ello implica, considera a ésta el rostro externo de nuestra psique y una parte de la psique colectiva. Recordar que la Persona está formada, para Jung (2008), por tres elementos: a) lo innato; b) aquello que el grupo social espera de él y que la Persona conoce y c) lo que cada uno desea ser o mostrar a los otros.
          A lo largo de la existencia estos elementos se van transformando, cambiando o algunos permaneciendo pasivos ante las situaciones exteriores por miedo, inseguridad, dependencia o comodidad. Ante esto último “la máscara” se va rigidizando y combinando factores que la hace aparecer ante el mundo tal vez representando lo innato, tal vez representando las fuerzas no conocidas que la determinan o los mandatos del mundo exterior que se le imponen. Jung fija la capacidad de entender “la máscara” alrededor del tercer decenio de la existencia humana. Nos describe los intentos del Yo por conocerse, reconoce las presiones del mundo exterior, escucha las voces arquetípicas en su inconciente y refleja simbolismos. Cuando intenta apartarse de estos condicionamientos el sujeto cae en la soledad. Entonces la máscara encubre la hipocresía, la mentira o la falsedad, pagando caro el enfrentarse a esas presiones descriptas. Jung relaciona esta soledad con el destierro.
          Nos preguntamos, junto a Jung, ¿Cuántas máscaras tenemos? Tal vez tantas como roles nos toca desempeñar en el transcurso de nuestra existencia. Unas engañosas y patológicas. Otras tal vez sanas, flexibles, adaptándose a la realidad circundante, evitando los conflictos con el hábitat circundante o para alcanzar fines que son proclamados como importantes por la sociedad.
          Es un juego en la que intentamos exhibir ante los otros nuestras virtudes o nuestros defectos, según sea la circunstancia y la necesidad, cambiando de máscaras. Unas veces, tímidos e introvertidos, con toques de dulzura y suavidad o en otras ocasiones extrovertido, con cierta dosis de agresividad,  un poco egoístas y aguardando el éxito, tal como exige una sociedad competitiva. Juego peligroso de engaño que puede convertirse en un proceso psicopatológico.
UTILIZACIÓN DE MÁSCARAS EN EL PROCESO PSICOTERAPÉUTICO
          Hemos realizado talleres para informar a psicólogas y psicólogos sobre estos aspectos que hemos tratado sobre las máscaras (Martínez-Romero Gandos, J. 2016). La advertencia preliminar en cada uno de esos talleres es que si se utilizan las máscaras con un objetivo psicoterapéutico estos procedimientos deben ser llevados a cabo por profesionales formados. Las posibilidades que esta técnica abre para el tratamiento de crisis, depresiones o dificultades de comunicación son muy amplias.
          Las máscaras pueden ser utilizadas tanto en la psicoterapia individual o en psicoterapia grupal. De acuerdo a nuestra experiencia es conveniente que la edad de los sujetos supere los 18 años. La consigna principal es que es un aporte más al desarrollo del proceso psicoterapéutico y que, por supuesto, es de libre elección participar de ella.
          Es necesario que los participantes puedan elegir una máscara entre muchas que el psicoterapeuta les ofrece. Habrá máscaras de diversos tipos y colores como, asimismo, máscaras en blanco que podrán ser pintadas en el momento con pinturas o rotuladores.  
          Habitualmente la expectativa es grande ante la novedad ofrecida. Una vez elegidas las máscaras o dibujadas, uno a uno si es un procedimiento grupal o frente al psicoterapeuta individual, los sujetos se colocan la máscara y comienza un diálogo.
          El especialista observa el color o formas elegidas, los movimientos que se realizan con el cuerpo, especialmente manos y pies, el tono de voz y la índole o contenidos del discurso. El color elegido puede indicar cólera, depresión o fuerza. El tono de voz aporta indicadores de inseguridad, temor, soberbia e incluso algún tipo de seducción. Los movimientos de manos, pies o cuerpo pueden estar mostrando contradicción con la máscara elegida o el discurso. Un ejemplo: máscara de color rojo que puede indicar rabia, con manifestaciones verbales dirigidas a un personaje imaginado y mostrar un temblor en manos y pies cruzados que pueden ser indicadores de temor a represalias del personaje al que se dirige la rabia.
          Algunos psicoterapeutas filman estas u otras técnicas. Somos partidarios de no filmar en la primera o segunda sesión hasta tanto se desarrolle el procedimiento de una manera natural y sin reticencias. Luego puede incluirse la filmación siempre con la autorización y conocimiento del inicio de las tomas por parte del paciente.
          Una vez que el psicoterapeuta da por terminado el ejercicio ya sea por razones de “timing” o por ser suficiente expresión de conflictos a su criterio, se procede a analizar lo actuado. Se puede agregar un comentario del paciente acerca de por qué eligió esa y no otra máscara de las ofrecidas.
          El resultado de la exploración suele impactar al paciente no siempre de manera positiva. En el caso de haberse realizado en grupo la opinión de sus compañeros le ayudan a elaborar, paulatinamente, lo sucedido. Mucha de esa ayuda de otros integrantes del grupo surge a partir de manifestar su identificación con la elección de la máscara, lo expresado o las reacciones mantenidas con el cuerpo en su transcurso.
          Lo que ha sucedido es que la técnica ha ayudado al psicoterapeuta a investigar y comprender a) el ser-en-el-mundo del paciente; b) aquello que el grupo o su comunidad espera del paciente y qué es lo que desea, quiere o puede mostrar a los otros y c) lo que cada uno desea llegar a ser.
          Cada uno entiende, transforma, adapta o cambia cada uno de los elementos analizados o señalados. Puede ser que manifiesten cierta pasividad ante las situaciones conflictivas propias o de su medio social. A veces ese mundo interior, el eigenwelt según Binswanger (1973) no acepta lo que el mundo exterior, el mitwelt, quiere que sea o señala como debe actuar, mandatos que el paciente siempre manifiesta que “se le imponen”.
          Se ha producido una apertura hacia un mayor entendimiento de la diferencia entre el “deber ser” y “el tener que ser”, la obligación o la libertad. No siempre tiene la certeza de su actuación futura pero la mejor opción es intentar los cambios. La máscara cubre la inautenticidad frente a las elecciones posibles. Las presiones del mundo exterior pueden haber inducido a sometimiento a sus reglas o mandatos con la aparición de la culpa si son violadas esas normas. Un proceso psicoterapéutico puede ayudar a comprender esos mandatos y normas y ayudar a una elección libre y responsable de un estilo de vida personal.

BIBLIOGRAFÍA
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  • Malchiodi, Cathy. (2017) The Ten Coolest Art Therapy Interventions   http://www.psychologytoday.com/blog/the-healing-arts/201002/the-ten-coolest-art-therapy-interventions .  Visto el 11-01-2017
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  • Martínez-Romero Gandos, J. (2016) Taller sobre utilización de máscaras y títeres en el proceso psicoterapéutico existencial. IX Congreso Latinoamericano de Psicoterapia Existencial. Lima.
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  • Saigre, Henri (1986a) L'Au-delà des masques ou la rencontre improbable,(Las máscaras más allá o encuentro improbable). Éditions de Art et Therapie. France.
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  • Sartre, J.P. (2004) A puerta cerrada – La puta respetuosa, Ed. Losada, Buenos Aires.
  • Sartre, J.P. (2011) La Náusea, Alianza Editorial, Madrid.
  • Sartre. J.P. (2002)   El existencialismo es un humanismo. Barcelona, Edhasa,

Dr. José Martínez-Romero Gandos – jmrsentido@gmail.com