ACREDITACIÓN DEL VIKTOR FRANKL INSTITUTE

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viernes, 30 de septiembre de 2016

RECENSION DE LIBROS: Arendt y Heidegger. Exterminación nazi y la destrucción del pensamiento. Por Emmanuel Faye

Hoy introducimos el comentario que Agnès Olivo realizó (en francés) sobre el libro de Emmanuel Faye titulado "Arendt et Heidegger. Extermination nazie et destructión de la pensée" (Arendt and Heidegger. Nazi extermination and the destruction of the thougt)

Arendt y Heidegger. Exterminación nazi y la destrucción del pensamiento.
Por Emmanuel Faye

¿Que ocurre con el pensamiento cuando se ve instrumentalizado en una estructura bipolar erigida en nuevo mito moderno, donde se enfrentan el "pensador" (Heidegger)y el " burócrata común " (Eichmann)? Desde hace una quincena de años, las apariciones de numerosos escritos de Heidegger revelaron la radicalidad de su nacionalsocialismo y de su antisemitismo. Sus defensores entonces se aferraron a la intensidad de su recepción, para intentar salvar su estatuto de “gran pensador”. Entre éstos, Hannah Arendt es sin ningún género de duda la que habrá  contribuido más, después de 1945, a la difusión planetaria de su pensamiento. Como muestra, nos topamos sin embargo con una cuestión  que será uno de los interrogantes directrices del libro: ¿ cómo pudo el mismo autor conciliar defensa hiperbólica de Heidegger y la descripción critica del totalitarismo nacionalsocialista, en particular en su informe sobre el proceso Eichmann?
¿No hay una contradicción en la obra de Arendt? Encontramos allí una descripción crítica del totalitarismo nacionalsocialista, pero también la apología de Heidegger erigido, a pesar de su elogio de la " verdad interna y el tamaño " del movimiento nazi, en (forma de) rey secreto del pensamiento. El estudio de “Los Orígenes del Totalitarismo” muestra que Arendt desarrolla una visión heideggeriana de la modernidad. En “Condición del hombre moderno”, el diseño deshumanizado por la humanidad en el trabajo y el descrédito echado sobre nuestras sociedades igualitarias también proceden de Heidegger. Además, cartas inéditas muestran que Arendt decidió seguir el paso de Heidegger antes de sus reencuentros del año 1950. Se trata de una adhesión intelectual e irreductible a la sola pasión amorosa, y que merece ser tomada en serio. Por cierto, Arendt no comparte el antisemitismo exterminador de Heidegger confirmado por su “Cuadernos Negros”. ¿ Qué  pasa, sin embargo, con el pensamiento cuando se ve instrumentalizada en la oposición - nuevo mito moderno - entre Heidegger, el "pensador" retirado sobre las alturas nevadas de su choza de Todtnauberg, y Eichmann, el ejecutante sin pensamiento, el "payaso" amurallado en su jaula de cristal?
Arendt parece en efecto contradecirse: de un lado hitleriano, sus estudios de la dinámica destructora de los movimientos estalinistas del siglo XX, calificados por ella como totalitarios; por la otra parte, su apología de Heidegger en 1969 cuando cumplía ochenta años. Para Emmanuel Faye esta contradicción sólo es aparente, y la interpretación por Arendt del nacionalsocialismo permite exonerar a Heidegger de toda responsabilidad ligada a sentimientos.

EL AUTOR: EMMANUEL FAYE es profesor de filosofía en la Universidad de Rouen – sus investigaciones versan  sobre la filosofía francesa y alemana de los Tiempos Modernos y sobre la filosofía política  contemporánea - crítica del totalitarismo nacionalsocialista y de Martin Heidegger. La publicación, en 2005, de su Heidegger, la introducción del nazismo en la filosofía a suscitado numerosos remolinos, una discusión internacional y nuevas búsquedas.



ARENDT ET HEIDEGGER
Extermination nazie et destruction de la pensée
Par Emmanuel Faye
Comentaire par Agnès Olivo

Qu’advient-il de la pensée lorsqu’elle se voit instrumentalisée dans une
 structure bipolaire  érigée en nouveau mythe moderne, où se font face le « penseur » (Heidegger) etle « bureaucrate banal » (Eichmann) ?
Depuis une quinzaine d’années, les parutions de nombreux écrits de Heidegger ont révélé la
Radicalitéde son national-socialisme et de son antisémitisme. Ses défenseurs se sont alorsraccrochés à l’intensité de sa réception, pour tenter de sauver son statut de grandpenseur.Parmi ceux-ci, Hannah Arendt est sans conteste celle qui aura le plus contribué, après 1945,à la diffusion planétaire de sa pensée. À la lire, on se heurte cependant à une question quisera l’une des interrogations directrices du livre : comment un même auteur a-t-il pu concilierla défense hyperbolique de Heidegger et la description critique du totalitarisme national-socialiste, en particulier dans son rapport sur le procès Eichmann ?

N’y a-t-il pas une contradiction dans l’œuvre d’Arendt ? On y trouve une description critique du totalitarisme national-socialiste, mais aussi l’apologie de Heidegger érigé, malgré son éloge de la « vérité interne et grandeur » du mouvement nazi, en roi secret de la pensée.
L’étude des Origines du totalitarisme montre qu’Arendt développe une vision heideggérienne de la modernité. Dans Condition de l’homme moderne, la conception déshumanisée de l’humanité au travail et le discrédit jeté sur nos sociétés égalitaires procèdent également de Heidegger.
En outre, des lettres inédites montrent qu’Arendt a décidé de marcher sur les pas de Heidegger avant leurs retrouvailles de l’année 1950. Il s’agit d’une adhésion intellectuelle, irréductible à la seule passion amoureuse, et qui mérite d’être prise au sérieux.
Certes, Arendt ne partage pas l’antisémitisme exterminateur de Heidegger confirmé par sesCahiers noirs. Que devient cependant la pensée, lorsqu’elle se voit instrumentalisée dans l’opposition – nouveau mythe moderne – entre Heidegger, le « penseur » retiré sur les hauteurs neigeuses de sa hutte de Todtnauberg, et Eichmann, l’exécutant sans pensée, le « clown » muré dans sa cage de verre ?

Arendt semble en effet se contredire : d’un côté, ses études de la dynamique destructrice des mouvements hitlérien etstalinien au XX e  siècle, qualifiés par elle de totalitaires ; de l’autre, son apologie de Heidegger en 1969 pour ses quatre-vingts ans.Pour Emmanuel Faye cette contradiction n’est qu’apparente, et l’interprétation par Arendtdu national-socialisme et le fait d’exonérer Heidegger de toute responsabilité sontintimement liés.


L’AUTEUR
Emmanuel Faye
 est professeur de philosophie à l’Université de Rouen – ses recherchesportent sur la philosophie française et allemande des Temps modernes et sur la philosophiepolitique contemporaine – critique du totalitarisme national-socialiste et de Martin Heidegger.La publication, en 2005, de son  Heidegger, l'introduction du nazisme dans la philosophie
 asuscité de nombreux remous, une discussion internationale et de nouvelles recherches.

2 comentarios:

  1. Una vez más, se impone la pasión inolvidable a los "malos pasos de la ideologia y de los errores y horrores de la política". Arendt due fiel a su mestre en amores y saberes. No hay nada que juzgar. Tuvo el coraje de denunciar la cobardia de un verdugo, Eichmann, no los erros de su mestre.

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    1. Gracias Emilio Romero. Como dice el comentario "una discusión internacional y con necesidad de nuevas investigaciones". Lo importante es denunciar al verdugo y no juzgar al filósofo.

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